8/22/2010

Isluga pueblo situado en el Parque Nacional Volcán Isluga

La resolución del problema de los neutrinos solares
McDonald, Arthur B.; Klein, Joshua R. y Wark, David L.



El Observatorio de Neutrinos de Sudbury ha despejado un enigma planteado hace 30 años al demostrar que los neutrinos provenientes del Sol cambian de clase en su camino hacia la Tierra.


Construir un detector del tamaño de un edificio de diez pisos a dos kilómetros de profundidad es una extraña manera de estudiar los fenómenos solares. Sin embargo, sólo así se ha podido desentrañar un enigma, planteado desde hace decenios, relativo a los procesos físicos del interior del Sol. El físico inglés Arthur Eddington propuso ya en 1920 que la fusión nuclear generaba la energía del Sol, pero los esfuerzos emprendidos hace más de treinta años por confirmar detalles fundamentales de esta idea chocaron con un obstáculo: los experimentos concebidos para detectar un componente distintivo de las reacciones de fusión nuclear en el Sol, los neutrinos, sólo observaban una fracción del número de ellos que se esperaba hallar. Por fin, el año pasado, con los resultados del observatorio subterráneo de neutrinos de Sudbury, el Sudbury Neutrino Observatory (SNO), en Ontario, se zanjó este problema; terminaba así de confirmarse plenamente la propuesta de Eddington.


Como todos los experimentos subterráneos diseñados para estudiar el Sol, el SNO persigue detectar neutrinos, que se producen en grandes cantidades en el núcleo solar. Pero al contrario que la mayoría de las instalaciones construidas en las tres décadas anteriores, el SNO detecta los neutrinos solares con agua pesada, en la que cada átomo de hidrógeno de las moléculas de agua está ligado a un neutrón (es decir, ese hidrógeno se encuentra en la forma del isótopo deuterio). Esos neutrones adicionales permiten al SNO observar los neutrinos solares de una nueva manera, contando por igual los tres tipos, o "sabores", de neutrinos. Así, el SNO ha demostrado que el déficit de neutrinos solares visto en los experimentos anteriores no era el resultado de mediciones imprecisas, ni de que no se supiese bien qué pasaba en el Sol, sino el descubrimiento de una nueva propiedad de los neutrinos mismos.


Universos paralelos
Tegmark, Max


No son una mera fantasía, sino una consecuencia directa de las observaciones cosmológicas.


¿Existe una copia de usted leyendo este artículo? ¿Una persona que no es usted, pero que vive en un planeta llamado Tierra, con niebla en las montañas, tierras fértiles y extensas ciudades, en un sistema solar con ocho planetas más? La vida de esta persona ha sido idéntica a la suya en todos los aspectos. Pero tal vez decide ahora dejar de leer el artículo sin acabarlo, mientras que usted sigue leyendo.


La idea de tal alter ego puede parecer extraña e inverosímil, pero tal vez tengamos que acostumbrarnos a ella, ya que la avalan las observaciones astronómicas. El más conocido de los modelos cosmológicos actuales predice que usted tiene un gemelo en una galaxia que se encuentra a una distancia de alrededor de 10 elevado a 1028 metros de aquí. Esa distancia es tan grande, que excede lo astronómico, pero eso no hace que su doble sea menos real. Esta estimación se deduce de nociones de probabilidad elemental, y ni siquiera utiliza física moderna especulativa, sino, tan sólo, que el tamaño del espacio es infinito (o al menos lo bastante grande) y que está casi uniformemente lleno de materia, tal y como indican las observaciones. En un espacio infinito, incluso los hechos más improbables tienen lugar en algún sitio. Existen infinitos planetas habitados, incluyendo no sólo uno, sino infinitos, que contienen gente con el mismo aspecto, nombre y recuerdos que usted, y que ejecutan cualquier permutación posible de las decisiones vitales que usted haya tomado.
La Vía Láctea del Sur sobre el paisaje sin vida del desierto de Atacama

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